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ACNUDH: Las autoridades nicaragüenses deben actuar de inmediato para poner fin a la violencia

Álvaro Navarro / Artículo 66/onu noticias

(06 de julio) El Gobierno de Nicaragua debe evitar una mayor pérdida de vidas, hacer frente a la impunidad y garantizar la justicia a las víctimas tras semanas de protestas y violencia, aseguró Zeid Ra'ad Al Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en un comunicado

"La violencia y la represión observadas en Nicaragua desde que comenzaron las protestas en abril, son el producto de la erosión sistemática de los derechos humanos a lo largo de los años y ponen en evidencia la fragilidad general de las instituciones y del Estado de Derecho", declaró el Alto Comisionado.

Las protestas fueron inicialmente dirigidas en contra de las reformas anunciadas al sistema de pensiones. A medida que la violencia aumentó, las protestas se expandieron en contra el Gobierno del Presidente Daniel Ortega.

El Alto Comisionado urgió al Gobierno cesar la violencia estatal y desmantelar a los elementos armados progubernamentales, a quienes señala como responsables de la represión y los ataques de forma creciente.

Información recibida de varias fuentes indica que, desde mediados de abril hasta el 4 de julio, alrededor de 250 personas, muchas de ellas jóvenes, murieron y miles resultaron heridas. Fuentes del gobierno señalan que 12 agentes de policía también fallecieron. Además, más de 700 personas habrían sido detenidas arbitrariamente, y algunas de ellas presuntamente sometidas a malos tratos. También se han reportado casos de desapariciones.

Un equipo de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU visitó Nicaragua del 26 de junio al 3 de julio por invitación del Gobierno, para monitorear los derechos humanos y apoyar el trabajo de la Comisión de Verificación y Seguridad, una de las comisiones establecidas por el Diálogo Nacional, que incluye a representantes del gobierno y otros sectores.

La comisión busca desarmar los elementos progubernamentales y crear las condiciones para desmantelar las barricadas erigidas por algunas comunidades.

Según la Oficina, el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes observado al comienzo de la crisis disminuyó cuando los policías se retiraron de muchas de sus funciones, pero los elementos armados progubernamentales continúan intensificando la violencia, en particular contra comunidades que han erigido barricadas como protesta o medio protección.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU mantienen su presencia en Nicaragua para continuar su trabajo de monitoreo y asistencia técnica, y coordinará sus actividades con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.