Martes, 14 Agosto 2018
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UNICEF y el UNFPA afirman que 68 millones de niñas sufrirán mutilación genital de aquí a 2030

Fatima, 7 años, sentada en su cama, en su casa, en la región de Afar, en Etiopía. Fue sometida a la mutilación genital femenina cuando tenía 1 año

(06 Febrero) Un tercio de los nacimientos en el mundo en los próximos 12 años será en alguno de los 30 países donde se sigue practicando la mutilación genital femenina (MGF). Si no se logran avances para proteger a las niñas, 68 millones pueden ser sometidas a un acto violento que provoca infecciones, enfermedades, complicaciones durante el parto e incluso la muerte.

“Es inaceptable que estas niñas deban sumarse a los 200 millones de mujeres y niñas que ya han sido sometidas a la mutilación; que ya llevan las cicatrices, o padecen complicaciones de salud, o tienen que revivir amargos recuerdos de dolor y traición", afirmó un comunicado conjunto de UNICEF y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). “Nadie –ni las niñas, ni sus familias o comunidades– se beneficia económica o socialmente en aquellas sociedades desiguales en las que ese tipo de violencia contra las niñas es aceptado”.

En un mensaje con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina el Secretario General aseguró que esta práctica “constituye una violación manifiesta de los derechos humanos de las mujeres y las niñas” y llamó a una acción concertada y urgente para evitar nuevos casos.

Para las agencias de la ONU es una carrera “contra las tendencias de población". Aunque en los últimos años se han logrado avances, los países que permiten esta práctica tienen un alto crecimiento demográfico. Desde el año 2008, más de 25 millones de personas en alrededor de 18.000 comunidades en 15 países han expresado su rechazo a esta práctica. A nivel global, su prevalencia se ha reducido casi en una cuarta parte desde el año 2000.

Las niñas que no son mutiladas tienden a crecer más saludables y a tener hijos más sanos. A menudo tienen un mayor nivel educativo, generan ingresos más altos y tienen más poder para tomar decisiones relacionadas con sus vidas. Sin embargo, el crecimiento de la población en algunos de los países más pobres en los que persiste la ablación amenaza con socavar el progreso alcanzado hasta ahora.

Entre las medidas de UNICEF y UNFPA contra la MGF se encuentra el confrontar las normas sociales comunidad a comunidad; lograr que los médicos se nieguen a mutilar a las niñas; aprobar leyes para convertirla en delito y aplicarlas; conseguir mayor acceso a la salud, educación y servicios legales; y proteger a las niñas y escuchar su voz.